El diseño textil, la serigrafía y el grabado se dan citan en la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria

El curso escolar está a punto de acabar, pero antes de bajar la persiana la Escuela de Artes y Oficios de la capital alavesa todavía tiene algunas propuestas expositivas que mostrar al público. Hasta el próximo 27 de mayo, Ainhoa Ortiz, Maribel Martínez Díaz de Alda y el grupo Entinta proponen al visitante un interesante recorrido por diferentes disciplinas artísticas.

El diseño textil es la opción elegida por la artista invitada, que conoce muy bien la escuela, ya que fue una de sus pupilas. En su regreso trae Estaciones entrehiladas, un proyecto que gira en torno a la mujer cambiante, la diosa más importante de los Navajo y figura que se identifica como la esencia de la vida, haciéndose vieja y rejuveneciendo de nuevo en un ciclo interminable de regeneración. A partir de seis coloridas piezas, su aportación «representa el devenir cíclico de las estaciones», en el que se nace, se madura, se envejece y se muere para renacer en primavera.

El fieltro, el cosido, el hilado y los nudos se mezclan en una propuesta que la artista ha realizado a lo largo de todo un año, cada obra en su estación correspondiente.

Y también es laborioso el proceso para realizar los grabados que exhibe el grupo Entinta, denominación que en su día adoptó el colectivo formado por los alumnos de Grabado Calcográfico. Un total de 29 grabados de diversas facturas y formatos realizados durante el curso 2010-2011 al servicio de la recreación, del color y de la obtención de texturas dan forma a Con.tórculo, donde también puede verse alguna que otra pieza dominada por los grises y negros para ofrecer una leve crítica social. Motivos de la naturaleza como hojas y flores, edificios e incluso el flautista de Manet en Ullibarri protagonizan las estampas que los alumnos han elaborado utilizando, en su mayoría planchas de cobre.

Martínez Díaz de Alda, por su parte, se decanta por la serigrafía en Miradas urbanas para reflejar momentos cotidianos de cualquier ciudad. Espacios de Vitoria, la playa de Zurriola de Donosti o rincones de Sevilla y Madrid han captado la atención de esta alumna de la escuela que se enfrenta al público por primera vez.

La famosa granizada que tuvo lugar en la capital alavesa en pleno verano de 2009, nubes amenazadoras, músicos que amenizan fiestas, aguadores refrescando las calles o animales en diferentes situaciones fueron capturados primero con su cámara fotográfica para después volver a ser retratados, esta vez, mediante la serigrafía, «un proceso muy laborioso y manual, pero satisfactorio», donde ha jugado con los colores.

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